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sábado, 24 de septiembre de 2011

"Give peace a chance"



Durante la guerra de Vietnam, en 1969, John Lennon y Yōko Ono llevaron a cabo 2 encamadas de dos semanas de duración en pro de la paz, en Ámsterdam y en Montreal, las cuales fueron su forma no violenta de protestar contra las guerras y promover la paz.
Sabiendo que su casamiento el 20 de marzo de 1969 sería un gran acontecimiento, John y Yoko decidieron usar la publicidad para promover la paz mundial. Pasaron su luna de miel en la habitación 702 en el hotel Hilton de Amsterdam, durante una semana entre el 25 y el 31 de marzo e invitaron a la prensa mundial a pasar a la habitación todos los días desde las 9 de la mañana, hasta las 9 de la noche. Después de las otras actuaciones que hicieron, como aparecer desnudos en la portada del álbum Two Virgins, la prensa esperaba encontrárselos haciendo el amor, pero sin embargo John y Yoko estaban sentados en la cama hablando de paz con carteles colgados por las paredes que decían: Paz y Paz en la cama.


Un reportero le preguntó a John que qué intentaba hacer. Y John le contestó espontáneamente, todo lo que estamos diciendo es : dale una oportunidad a la paz, pero así como lo dijo, le gustó la frase y la preparó musicalmente para la canción. Mientras estaba en cama, la cantó varias veces, hasta que finalmente, el 1 de junio de 1969, alquiló una grabadora de 8 pistas en unos almacenes locales de música, volvió a la habitación del hotel y la grabó. Fue editada en un sencillo bajo el nombre de, Plastic Ono Band. Para maximizar la exposición a los medios, los recién casados John Lennon y Yoko Ono se propusieron albergar el segundo encamamiento en la ciudad de New York, pero los oficiales de inmigración estadounidenses rehusaron permitir a Lennon la entrada al país por su convicción a la droga en noviembre de 1968 en Londres. En vez de hacerlo en Nueva York, la pareja entonces eligió Montreal porque estaba más cerca de la frontera estadounidense. La canción se grabó el 1 de junio de 1969 en la habitación 1742 en el Hotel Queen Elizabeth en Montreal Canadá. La sesión de grabación estuvo atendida por docenas de periodistas y varias celebridades, incluyendo a Timothy Leary, Rosemary Woodruff Leary, Petula Clark, Dick Gregory, Allen Ginsberg, Murray the K y Derek Taylor. Lennon tocó la guitarra acústica al cual se unió Tommy Smothers de los Smothers Brothers tocando también la guitarra acústica.
El último verso original de la canción se refiere a "John and Yoko, Timmy Leary, Rosemary, Tommy Smothers, Bobby Dylan, Tommy Cooper, Derek Taylor, Norman Mailer, Allen Ginsberg y Hare Krishna". En la interpretación de "Give Peace a Chance" incluida en el álbum Live Peace in Toronto 1969, Lennon abiertamente declaró que no podía recordar toda la letra e improvisó con los nombres de los miembros de la banda con los que compartía escenario y todo lo que le vino en mente. "John and Yoko, Eric Clapton, Klaus Voormann, Penny Lane, Roosevelt, Nixon, Tommy Jones and Tommy Cooper, y alguien."

viernes, 23 de septiembre de 2011

Beatlemania!








El 12 de abril, el tercer single de The Beatles, "From me to you", se publicó apoyado por un adecuado despliegue publicitario. A pesar de la desconfianza de los críticos, se colocó en el número uno el 27 de abril. Y el LP "Please please me", como contrapunto, se había encumbrado en las listas.
NEMS, la empresa que publicaba la revista "Merseybeat", y que estaba dirigida por Brian Epstein, había abierto una oficina en Londres, una en Liverpool y albergaba a un club de fans que recibía miles de solicitudes de adhesión, regalos y juguetes para los Beatles.
Seguidamente encabezaron una gira con Roy Orbison, como telonero, y pronto la histeria empezó a crecer y crecer como una bola de nieve. Todas las actuaciones estaban precedidas de gritos y ataques de nervios par parte de los fans.
Durante el verano de 1963 era imposible conseguir una entrada para ver una actuación de los Beatles si no se pasaba horas formando larguísimas colas. Tocaron el 3 de agosto por última vez en The Cavern, la 292ª y la despedida al club en el que empezaron a ser famosos. El 23 de agosto se publicaba "She loves you". Era la canción que iba a ser la muestra de que pronto Inglaterra se rendiría a sus pies.
La "Beatlemanía" tomó enseguida cuerpo, el 11 de Octubre, cuando "She loves you" había rebasado el millón de copias vendidas, dándoles su primer "Disco de Oro", y cuando en los periódicos aparecieron fotografías de policías y fans enfrascados en un caótico desorden a la salida de una actuación de los Beatles en The London Palladium.
Aunque algunos consideraban que esta última noticia sensacionalista fue una maniobra publicitaria, lo cierto es que la histeria existía. Las chicas gritaban hasta quedarse sin voz, lloraban, se arrojaban al suelo, convirtiendo las actuaciones de los Beatles en un permanente y ensordecedor caos, era imposible escuchar música alguna. Los periódicos habían dejado en un segundo plano la música de los Beatles para referirse a esa incomprensible locura masiva.
Se desató, en cuestión de un par de meses, toda una serie de parafernalia. Beatles, pósters, postales, y artículos de dos páginas en todos las periódicos del país, los medios de comunicación hicieron que fuera imposible vivir en Inglaterra sin conocerlos, y no sólo eso, sino que se palpaba una verdadera intención de hacerlos amados, ídolos, revolución en el seno de una juventud que se independizaba cada vez más del mundo adulto. Pero los Beatles no sólo se hicieron populares entre los adolescentes, sino que hasta los mayores les empezaban a adorar: los Beatles eran demasiado limpios, encantadores y divertidos para constituir peligro alguno. Esto último tomó cuerpo cuando el Palacio de Buckingham los incluyó en la "Royal Command Variety Perfomance" para asistir a una presentación ante la Reina Madre y la Princesa Margarita como representantes de la Casa Real. La actuación se realizó el 4 de noviembre de 1963, frente a un público que los aplaudía de pie, corte real incluida. Al final, y antes de interpretar "Twist and shout", Lennon hizo la célebre petición: "... los de las localidades baratas que den palmadas... el resto que simplemente haga sonar sus joyas". Primera llamada de atención por parte de los Beatles, denotando más o menos una cierta aunque velada irreverencia ante tanta aristocracia. La prensa, en cambio, no paraba de alabarlos y cada día el "Yeah! Yeah! Yeah!" de "She loves you" se convertía en el emblema de la imparable beatlemanía.
La industria de la moda empezó a explotar el momento. Los chicos abandonaron los tupés para dejarse crecer un poco el pelo peinado hacia adelante, jerseys, chaquetas sin cuello y trajes invadieron el mercado. La prensa pasó a analizar de manera seria el fenómeno: psiquiatras y sociólogos se apuntaron a descifrar el porqué de tanto revuelo, las conclusiones eran obvias: "necesidad de escape sexual" era la tangente de dichos artículos.
No había aeropuerto, vestuario, teatro e incluso casa en donde los Beatles se sintieran liberados del acoso de los fans. Pronto la presencia de la policía era indispensable allí donde los Beatles fueran, el riesgo era el caos total.
"With the Beatles", segundo LP de John, Paul, George y Ringo, se había grabado durante julio y era editado, con más de doscientas cincuenta mil copias vendidas de antemano, el 22 de noviembre de 1963. En Navidad "I want to hold your hand" llegó al número uno el mismo día de su publicación, al vender más de un millón de copias, convirtiéndose en el disco más vendido de la historia. Las listas de los LP´s estaban monopolizadas por los Beatles desde abril, con "Please please me" y ahora "With the Beatles", situación que duraría hasta mayo del siguiente año, y todos sus singles entre los puestos más altos.
Antes, y como repuesta al éxito de sus primeros singles, se habían embarcado en su primera gira extranjera, tocando en diferentes ciudades de Suecia durante el mes de octubre, gira que les preparó para su muy próximo objetivo: la conquista de América.
1964, gira invernal por Inglaterra: una pesadilla; el éxito se hizo desmesurado, además de las masas que eran capaces de todo por un autógrafo o "algo de los Beatles", los periodistas también empezaron a convertirse en un asedio insoportable. Pronto Brian Sommerville se convertiría en su delegado de prensa. El material comercializado con el nombre y la imagen de los Beatles había aumentado exageradamente y Brian Epstein se vio obligado a conformar junto con sus abogados sendas compañías que se encargasen de todo lo relacionado al derecho a la propiedad. Se crearon Stramsact para el control de Inglaterra y Europa y Seltaeb, Beatles al revés, para las licencias americanas cuando hiciera falta. El resultada fue un contrato nada favorable para NEMS, la empresa de Brian Epstein, lo cual desvelaba su ingenuidad y su falta de experiencia para el asunto tan enorme en el que se habían convertido los Beatles.
Era el momento de ir a América. "I want to hold your hand" salió a la venta el 13 de enero de 1964, después de que en un principio, Capitol, la etiqueta americana de EMI, se negara a publicar nada más de los Beatles, en vista del discreto éxito que tuvieron "Please please me", "From me to you" y "She loves you". Pero mientras los Beatles realizaban una serie de actuaciones en Francia, con frío recibimiento por parte del público, John, Paul, George y Ringo se quedaron anonadados: "I want to hold your hand" había alcanzado el número uno en América. Dos presentaciones en el prestigioso "Show de Ed Sullivan", el 9 y el 16 de febrero, les esperaban.
Al llegar al Aeropuerto Kennedy, New York, el 7 de febrero de 1964, la visión de una multitud que se estimaba hasta en diez mil personas, fue la prueba de que América sería relativamente fácil de conquistar, pero nuestros Beatles no salían aún de su asombro.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Bienvenida primavera!


Para que comiences esta hermosa estación con todo, te dejamos una selección de momentos divertidos de los beatles! A disfrutar!

lunes, 19 de septiembre de 2011

George Harrison, buscar el triunfo después del éxito

Por Agencia EFE 
San Sebastián (España), 19 sep (EFE).- Martin Scorsese presentó hoy en el Festival de cine de San Sebastián, "Living in the Material World", un documental de tres horas y media que relata la discreción de la que hizo gala George Harrison en su infatigable búsqueda de la paz interior.
¿Se puede ser un actor secundario en la banda más popular de la historia de la música?, esa es la pregunta a la que da respuesta el trabajo de Scorsese.
"Desde el principio, en la cima del éxito, se dio cuenta de que los Beatles no le darían la satisfacción definitiva", asegura su viuda, Olivia Harrison, una de las voces que el director de "Taxi Driver" utiliza para componer un espléndido mosaico de teselas célebres y hechos de sobra conocidos que, en cambio, alumbran una verdad distinta y novedosa sobre Harrison.
Mientras Paul McCartney y John Lennon hablaban del ayer, de dejarlo estar o de imaginar un mundo sin posesiones, Harrison se dejaba seducir por la simpleza de ese "aquí está el sol" o "algo en la manera en que ella se mueve", mostrando una intensa sensibilidad por lo mínimo y abriendo un espacio para la percepción silenciosa.
"George siempre decía: si quieres saber algo sobre mí, escucha mi música", relata en una entrevista con Efe su viuda, Olivia Harrison, que ha viajado a San Sebastián para presentar este documental.
Y así el chico con "un pelo que parecía un puto turbante", según McCartney; el que introdujo a los Beatles en las prácticas del gurú Maharishi, quien pagó de su propio bolsillo "La vida de Brian" de los Monty Python y desempeñó todas las tareas del hogar en su palacio Friar Park, se desvela como una epifanía para el neófito y una reinterpretación fascinante para el experto.
"Han montado su vida de manera totalmente sorprendente. Incluso sobre el periodo de los Beatles se arroja una nueva luz. Yo misma descubrí nueva neuras (...) Feliz no es la palabra que representa mi estado, pero sí me satisface ver que la esencia de George está en la película. Sientes que estás con él viéndola, en sus tiempos felices y difíciles, en los más oscuros y los más luminosos", explica.
Scorsese, tras repasar las vidas de Bob Dylan o los Rolling Stones, se pliega de forma apasionada y minuciosa al poder de fascinación, de reflexión y de tormento que Harrison genera, de esa "defensa de la paz y defensa de la ira" que era capaz de articular, así como a la calidad musical exquisita de su obra, a veces mucho más allá de los parámetros pop.
"Era alguien que jugaba en otra liga", dice de él Jane Birkin, mientras que Eric Clapton, quien le robara a su mujer Pattie Boyd, lo definía como un auténtico innovador. Pero quizá lo más deslumbrante era su capacidad para quemar etapas en busca de, aunque fuera más de los Rolling Stones, esa "satisfacción".
"Era un reto vivir con él, porque tenía el don de sacarte de tu zona de confort para obligarte a mirarte a ti mismo de verdad. Era una manera a veces bonita, a veces dolorosa, de enfrentarte a tus propios límites, y creo que eso es importante para seguir creciendo", explica Olivia Harrison.
George Harrison nació en Liverpool el 25 de marzo de 1943 y murió de cáncer el 29 de noviembre de 2001 en Los Ángeles. 58 años en los que, pese a todo, buscó otra clase de éxito más discreto. "Todo el mundo busca el éxito, pero nadie en su sano juicio quiere ser famoso", dice su viuda.
La tensión entre el exhibicionismo inevitable propiciado por la beatlemanía y las aspiraciones de normalidad pronto convirtieron su vida en una continua dualidad entre el "Twist and Shout" y la meditación a ritmo del sitar de Ravi Shankar.
Esa normalidad llegó a ser una meta inalcanzable para alguien que "siempre era curioso y terrenal, lleno de entusiasmo y muy crítico. No estaba muy contento con cómo era el mundo, se preguntaba por qué no puede ser todo más llevadero, por qué la gente no es más simpática...", relata Harrison.
"Le gustaba experimentar todo. No le gustaba ser restringido de ninguna manera, pero a la vez le gustaba la familia estructurada. Una vez que has tenido una experiencia como la de ser un Beatle, a veces un día normal era demasiado normal para él, y no puedo decir que él fuera alguien normal. Era intensamente feliz o intensamente triste", concluye.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Lennon: música de paz




Max Seitz
BBC Mundo

Como músico que soy, me gusta Lennon el pacifista, y como pacifista que también soy, me encanta Lennon el músico.
Ya sé... Se preguntarán qué quiero decir con esto que parece contradictorio, con esta especie de desdoblamiento de mi personalidad: pues justamente que en Lennon es imposible separar el aspecto artístico del utópico.
La historia de John -permítanme el exceso de confianza- con los Beatles es sobradamente conocida.
La de solista también, es verdad, pero quiero hablar particularmente del Lennon que tras la separación de McCartney, Harrison y Starr se reveló como una persona más sabia y enfadada con el mundo que lo rodeaba.
Su carrera individual empezó tempranamente, a fines de la década del 60, junto a su mujer Yoko Ono.
Pero antes de continuar pasemos rápidamente a 2003, como si en esta nota el tiempo fuera tan descolocado como en algún tema psicodélico de los Beatles.

Una oportunidad
Cuando Estados Unidos y el Reino Unido amenazaban con invadir Irak, muchos, muchísimos que se opusieron a la guerra -y hoy piden que termine- citaron consciente o inconscientemente a Lennon: "Give Peace A Chance" ("Den una oportunidad a la paz").
Se trata de una canción cuya estatura ha crecido desde su difusión en 1969, cuando Lennon asomó como un incansable activista por la paz.
Por su Plastic Ono Band pasarían Eric Clapton, Klaus Voormann (ex Manfred Mann) y el baterista Alan White (luego Yes). ¡Qué equipo!
Pero la verdad es que en aquel momento, casi más que la música llamaba la atención la serie de bed-in que Lennon realizaba con Yoko Ono, donde ambos aparecían haciendo el amor y no la guerra.
En su cruzada pacifista, John llegaría a devolver una condecoración que le otorgara la reina Isabel II en su época Beatle, en protesta contra la guerra de Biafra y el apoyo del Reino Unido a la intervención estadounidense en Vietnam.
Me parece que en sus canciones Lennon oscilaba entre el carácter melódico de los Beatles y la crudeza del rock. Lo primero era el vehículo de su romanticismo ("Jealous Guy", por ejemplo) y lo segundo, de su ira, amargura y resentimiento con los políticos ("Give Me Some Truth").
Así se entrelazan el Lennon músico con el activista.

Himno universal

Yo no había nacido aún, o era muy pequeño, cuando Lennon cantaba o, ¿por qué no?, "escupía" su mensaje al mundo.
Mark Chapman lo mató en Nueva York cuando yo apenas tenía 10 años. Pero su clamor me llegó, nos ha llegado a todos y seguirá propagándose aquí, allá...
Recuerdo a Lennon fundamentalmente por "Imagine", además de los Beatles, claro.
Lo recuerdo por haber visto en Liverpool una réplica de su famoso piano blanco y por haber visitado Strawberry Fields, donde jugaba en su infancia. Llegué a abrazarlo cuando me tomé una foto con su estatua de bronce en la Mathew Street, frente al legendario Cavern Club.
"Imagine" es para muchos un himno global. Una canción muy simple, sí, pero poderosísima. La he tocado mil veces en el piano y me sigue emocionando.

Sí, John, podrán decir que eres un soñador, pero te aseguro que no eres el único en este mundo, especialmente en éste.